El 30 de julio del año 1792 llegan a París, procedente de Marsella, los soldados voluntarios para ayudar a la revolución. Estos soldados cantaban una canción que se hace muy popular rapidamente en el pueblo de Paris, que llamaban a la canción La marsellesa.La letra y la música habían sido compuestos por el oficial de ingenieros Joseph Rouget de Lisle, aunque el la había titulado Canción de guerra para el ejército del Rin.
Muy pronto la canción se convierte en el himno de los revolucionarios franceses y el año 1795 se declara himno nacional de Francia y volvió a serlo desde el año 1879, tras la restauración borbónica.




















