Cuando era joven, ni su familia ni él querían que fuera pintor, ni artista, así que un poco obligado tuvo que estudiar Comercio y después se puso a trabajar en una droguería.
¿Como nace en él el amor por el arte?
Fue por unas fiebres tifoideas que tuvo y se retiró a la masía de la familia y allí, lo mismo por el aburrimiento, comenzó a pintar.
No piensen que todo en Miró fue bueno. Se trasladó a París, sin la aquiescencia de su familia, por lo que tampoco quería pedirle ayuda y se cuenta que pintaba por hambre. No sólo es que pintara para poder ganar dinero para comer, sino que del hambre que pasaba le entraban alucinaciones que le inspiraban los cuadros.

